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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Sobre Expresar las Emociones

¿Y qué pasa si tengo
tanta tristeza,
tanto odio,
tanto rencor,
tanto miedo,
tanto dolor?

Gritándolo al mundo,
que tus lamentos lleguen
al oído del cielo y de la tierra.

Pero y si no puedo gritar,
si mi garganta está sellada,
y mis ojos están secos
y mi lengua está entumecida.
¿Qué hago?

Transfórmalo
en música,
en letras,
en baile,
en pintura,
en arte.
Transforma tus gritos ahogados
en canciones,
en danzas,
en movimiento,
en poemas o cuentos,
en estatuas o monumentos,
en pintura o murales,
transforma esos gritos
en arte,
podrás sentir un poco de paz,
podrás sentir un poco de descanso.

lunes, 24 de noviembre de 2014

A Proposito de la Muerte



“-La muerte es nuestra eterna compañera -dijo don Juan con un aire sumamente serio-. Siempre está a nuestra izquierda, a la distancia de un brazo. Te vigilaba cuando tú vigilabas al halcón blanco; te susurró en la oreja y sentiste su frío, como lo sentiste hoy. Siempre te ha estado vigilando. Siempre lo estará hasta el día en que te toque.
Extendió el brazo y me tocó levemente en el hombro, y al mismo tiempo produjo con la lengua un sonido profundo, chasqueante. El efecto fue devastador; casi volví el estómago.”
Viaje a Ixtlan – Carlos Castaneda

A JCLL
Curioso, hoy me desperté pensando en la muerte, sí… pero ahora ya no la veo como adolescente, pero la sigo viendo y la sigo sintiendo.  Hace un par de meses hice un ejercicio terapéutico con ella y sentirla como me dijo el terapeuta.  Él dijo (parafraseandolo) “En los libros de Carlos Castaneda Don Juan le dijo una vez: La muerte esta de tu lado izquierdo a un brazo de distancia.  Con eso van a trabajar, imaginen durante media hora que la muerte está ahí y déjenla sentir…”

Ya dentro de la actividad y dejar sentir a la muerte a esa distancia, dejarla estar ahí y yo permitirme verla, sentirla, olerla me hacía pensar en los seres queridos, a los que amo, pensé en D. y en S.  La muerte podía ser atractiva, podía ser oscura, pero yo deseaba más tiempo aquí, quería más tiempo con los seres amados.

Ahí ame la vida, ame el instante, ame los momentos.  A veces pienso en ese ejercicio y en lo vulnerable que somos, que soy.  Pienso en el instante en que podemos estar y después no.  Pienso en los amigos que se han ido, en los que están a punto de irse.

Hoy alguien que conozco se ha ido y estoy triste, tengo lágrimas en los ojos, tengo sensaciones de tristeza.

Hoy en la noche mientras escribo quiero amar, quiero vivir, quiero disfrutar sabiendo que la muerte así de bella, de tortuosa, así de misteriosa, de oscura, esta sencillamente atrás de mí, del lado izquierdo a un brazo de distancia enseñando que lo preciado es el instante, no el futuro, no el pasado, sencillamente el ahora.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Dos Personas y la Adolescencia



      En menos de un mes recobre parte de mi adolescencia, elementos perdidos en mis recuerdos.  Tome pedacitos que se había quedado tirados tal vez debajo de algún sillón polvoriento de mi memoria o debajo de algún armario con libros, revistas porno o demás cosas.  Ahí encontré algunos encuentros y desencuentros que tuve en ese período.
      Esos pedacitos son dos muy importantes, de dos personas queridas de ese tiempo, ellos han fusionado su ser en los elementos de tierra.  Uno de ellos Juan Miguel Arrivillaga, un tremendo promotor cultural, artística cómo hacen falta o que están por ahí ocultos, escritor, pintor, conductor de radio y muchas otras cosas más.  Pasamos los Básicos juntos hasta que en tercero nos separamos, cada quién tomo su camino.
     Nos cruzamos muchas veces pero nunca cómo en esos tres años, curiosamente siempre por las artes.  Una vez porque publique un poema erótico en “El Panfleto” que aún conservo.  Otra porque estábamos planificando una revista junto a otro amigo (Julio Fuentes) pero que nunca dio fruto, ni flores y creo que ni raíces, pero nos juntamos a tomar café, a hablar y a discutir sobre la vida, la sociedad y el arte.  Nos vimos en “La Mocha”, el centro en donde hablamos con los de la Editorial X con otros que gustaban de esa literatura y discutimos de lo mismo y nos emborrachamos con ellos.  Por último en Antigua, un par de veces nos cruzamos nos hablamos pero nada más, pudimos hablar la última vez el año pasado cuando cumplió años y cuando organizó una fiesta en un café llamado “Metáfora”.
      Siempre lo admiré.  Fue un gran hombre, ejemplar en muchos de los sentidos, en el amor a la vida y en ser.  Es de los tipos que creo que serán una eternidad en las artes y en la vida misma.
      Y ahora, hace pocos días un amigo por Chat me dice: - ¿Sabes que mataron a Rubén?-
      Otro gran amigo de esa época.  Recuerdo que con él perdimos contacto desde que salí del IEA para buscar otra carrera que me diera chance para trabajar y estudiar en la universidad.  Pasamos buenos momentos, nos capeabamos, nos copiábamos en los exámenes, incluso creo que fuimos juntos a las Olimpiadas de la Ciencia.  El recuerdo que me hace sonreír más es cuando jugando le di un puñetazo en la cara, no lo sentí hasta que lo vi con la mano en la mandíbula, la piel roja y él llorando.  Nunca supe más de él después de los básicos.  Hasta que ahora con esta tragedia, era un taxista en Malacatán, San Marcos.
     Fueron grandes amigos, que me marcaron, que estuvimos juntos de los doce a los quince años, una época muy bella y que con la partida de ellos a los confines del infinito les agradezco haberlos tenido junto a mí en esa edad explorando la soledad, las tristezas, los amores, las iras, las alegrías y más.

Anexo:
Hace pocos días recordé que una vez nos peleamos con Juan Miguel Arrivillaga, nos golpeamos hasta que quedé en el suelo, él golpeándome la cara y yo tratando de escapar.  Me suena chistoso con lo cuates que fuimos.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Que tu Vida Siga

a JMA
Que tu vida continúe de otras maneras,
que tu energía siga alumbrado otros caminos.
Morir no es terminar, es comenzar un nuevo camino,
diferente, invisible para los que quedamos aquí.

Que la vida siga, que no se detenga,
que tu energía y que tu cuerpo se transforme en aire,
en tierra,
en lluvia,
en nubes viajeras,
en árboles,
en insectos,
en toda la naturaleza,
en toda esa que tanto amaste y protegiste.

Que tu vida siga el infinito camino que te toca vivir,
que siga y que no se detenga,
que te acompañen estas lágrimas y estos llantos de los que estamos acá ahora,
que te acompañen las fiestas y los sonidos que tocaste y que intentaste enseñar a muchos,
y que tocamos ahora que te marchas para caminar otro sendero.

Que tu vida siga sin detenerse.