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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Sobre Expresar las Emociones

¿Y qué pasa si tengo
tanta tristeza,
tanto odio,
tanto rencor,
tanto miedo,
tanto dolor?

Gritándolo al mundo,
que tus lamentos lleguen
al oído del cielo y de la tierra.

Pero y si no puedo gritar,
si mi garganta está sellada,
y mis ojos están secos
y mi lengua está entumecida.
¿Qué hago?

Transfórmalo
en música,
en letras,
en baile,
en pintura,
en arte.
Transforma tus gritos ahogados
en canciones,
en danzas,
en movimiento,
en poemas o cuentos,
en estatuas o monumentos,
en pintura o murales,
transforma esos gritos
en arte,
podrás sentir un poco de paz,
podrás sentir un poco de descanso.

domingo, 29 de junio de 2014

Asumir



asumir el rol, mi rol
asumir el lugar en donde se está y donde se viene,
el de mis ancestros y el de ahora
asumir lo que se es, lo que soy
asumir los riesgos de ser lo sé es, mis consecuencias
asumir lo que nunca se podrá ser, lo que no soy
asumir todo eso, es lo más doloroso y lo más bello
asumirlo es verse así mismo con las heridas abiertas,
verme herido, sangrando y gritando de dolor por los golpes que no deseo ver.

La vida, el arte es asumir.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Dos Personas y la Adolescencia



      En menos de un mes recobre parte de mi adolescencia, elementos perdidos en mis recuerdos.  Tome pedacitos que se había quedado tirados tal vez debajo de algún sillón polvoriento de mi memoria o debajo de algún armario con libros, revistas porno o demás cosas.  Ahí encontré algunos encuentros y desencuentros que tuve en ese período.
      Esos pedacitos son dos muy importantes, de dos personas queridas de ese tiempo, ellos han fusionado su ser en los elementos de tierra.  Uno de ellos Juan Miguel Arrivillaga, un tremendo promotor cultural, artística cómo hacen falta o que están por ahí ocultos, escritor, pintor, conductor de radio y muchas otras cosas más.  Pasamos los Básicos juntos hasta que en tercero nos separamos, cada quién tomo su camino.
     Nos cruzamos muchas veces pero nunca cómo en esos tres años, curiosamente siempre por las artes.  Una vez porque publique un poema erótico en “El Panfleto” que aún conservo.  Otra porque estábamos planificando una revista junto a otro amigo (Julio Fuentes) pero que nunca dio fruto, ni flores y creo que ni raíces, pero nos juntamos a tomar café, a hablar y a discutir sobre la vida, la sociedad y el arte.  Nos vimos en “La Mocha”, el centro en donde hablamos con los de la Editorial X con otros que gustaban de esa literatura y discutimos de lo mismo y nos emborrachamos con ellos.  Por último en Antigua, un par de veces nos cruzamos nos hablamos pero nada más, pudimos hablar la última vez el año pasado cuando cumplió años y cuando organizó una fiesta en un café llamado “Metáfora”.
      Siempre lo admiré.  Fue un gran hombre, ejemplar en muchos de los sentidos, en el amor a la vida y en ser.  Es de los tipos que creo que serán una eternidad en las artes y en la vida misma.
      Y ahora, hace pocos días un amigo por Chat me dice: - ¿Sabes que mataron a Rubén?-
      Otro gran amigo de esa época.  Recuerdo que con él perdimos contacto desde que salí del IEA para buscar otra carrera que me diera chance para trabajar y estudiar en la universidad.  Pasamos buenos momentos, nos capeabamos, nos copiábamos en los exámenes, incluso creo que fuimos juntos a las Olimpiadas de la Ciencia.  El recuerdo que me hace sonreír más es cuando jugando le di un puñetazo en la cara, no lo sentí hasta que lo vi con la mano en la mandíbula, la piel roja y él llorando.  Nunca supe más de él después de los básicos.  Hasta que ahora con esta tragedia, era un taxista en Malacatán, San Marcos.
     Fueron grandes amigos, que me marcaron, que estuvimos juntos de los doce a los quince años, una época muy bella y que con la partida de ellos a los confines del infinito les agradezco haberlos tenido junto a mí en esa edad explorando la soledad, las tristezas, los amores, las iras, las alegrías y más.

Anexo:
Hace pocos días recordé que una vez nos peleamos con Juan Miguel Arrivillaga, nos golpeamos hasta que quedé en el suelo, él golpeándome la cara y yo tratando de escapar.  Me suena chistoso con lo cuates que fuimos.

lunes, 20 de mayo de 2013

Todos Los Muertos en Guatemala


Los muertos 
no se callan,
despiertan a sus salvajes verdugos
y a sus herederos todas las noches,
por el temor que sienten
de que de las tumbas cuenten
las masacres.


Los muertos
están ahí:
Gritando, llorando, gimiendo de dolor.
Los viejos zorros se quitan los tímpanos, los oídos, todo para no escuchar,
los nuevos zorros se quitan los ojos y se tapan las cuencas vacías con vendas llenas viseras…
pero eso no importa
porque los gritos están en la sangre que circula en ellos
desde el vientre y no los dejarán en paz
hasta que se arrodillen y pidan perdón.


Los muertos
dan alaridos
que no dejarán dormir nunca
a los viejos y nuevos zorros,
a los viejos verdugos que se pudren en su miedo
a los nuevos verdugos que nacieron ya con miedo que los pudre.


(publicado después de lo que la Corte de Constitucionalidad hizo el día de hoy 20 de mayo de 2013)
imagen: http://www.plazapublica.com.gt/sites/default/files/styles/large/public/extracto_plan_sofia_82.jpg 

domingo, 17 de marzo de 2013

Princesas Disney y Princesas Ghibli




S. me comenta en el desayuno que desea ser princesa, le escucho con cuidado no me gusta interrumpir las fantasías y las realidades, y me dice: “todas las princesas tienen un príncipe”.  Sigo escuchando con duda de esa idea, le respondo suavemente, tratando de inocular otra idea para pensar: “No todas las princesas lo tienen, hay unas que deciden estar sin uno…”.  Ella solo me mira y seguimos comiendo, pero yo sigo pensando como demostrar eso en las fantasías, porque no es “mierda” mía, es como dejar también un derecho que todas las mujeres tienen esa decisión, “tener o no tener un príncipe a su lado… o lejos de ellas”.


Sigo pensando mentalmente, todas las animaciones que he visto, algunas películas, etc..  Surgen en mi mente las niñas que salen en las animaciones de Ghibli.  Entonces le digo: “Sabes, La Princesa Mononoke no quiso estar con el príncipe y decidió seguir sin él…” ella solo sonríe respondiéndome: “Yo no he visto esa… y la tenemos ¿Verdad?”

Un fin de semana, mientras cenamos miramos “La Princesa Mononoke”.  La he visto varias veces y por eso recordaba que ella rechaza al príncipe Ashitaka, sino que ella sigue con los espíritus hermanos que la adoptaron para continuar con la lucha por el bosque.  Cuando termina le digo: “Viste, no todas las princesas se quedan con un príncipe…”.  Días después en alguna discusión con sus compañeras de escuela me dice: “…Mis amigas conocen a todas la princesas pero no a la Princesa Mononoke…” (Me estoy saliendo del tema).  Y un par de semanas después vemos “Nausicaä del Valle del Viento” y es una princesa que también no tiene príncipe y es fuerte, decidida, lideresa y guía de su pueblo, al mismo tiempo sentimental, contemplativa y justa con todos, cuando termina le digo lo mismo: “Mira la princesa no tiene príncipe…”  ella me responde: “Las princesas tienen modales…” (jajajajajajaja).

Durante esta película pienso en las demás que hemos visto junto a S., en dónde las princesas Ghibli difieren bastante de las estereotipadas de Disney.   En todas las de este estudio son niñas que al final no tienen una necesidad de estar con un príncipe, pero no son las débiles e indecisas niñas como las que Disney pone en sus películas, sino lo contrario.  Son niñas decididas, tiene una fuerza espiritual, lideresas y sensibles al mismo tiempo, sus acciones dependen de ellas mismas y no de los príncipes o de otros hombres.  Son Heroínas en su historia, un paso grande en un mundo de hombres.

Entre las dos tipos de princesas, realmente prefiero las del Estudio Ghibli, porque dejan a las mujeres con un papel importante y no hacen de “bobas” como sucede en el estereotipo de Disney.  A parte de otros elementos que dichas películas tienen y que les hace falta tanto a Disney.

En Fin.  ¡ARRIBA LAS PRINCESAS GHIBLI!