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jueves, 21 de febrero de 2013

De cómo una llamada puede hablar de Educación

“…hay una sola cosa que realmente es importante…: es el amor que nosotros le podamos dar a los niños, si queremos una sociedad diferente lo único que realmente tenemos que hacer es amar a los niños, a que ellos aprendan a amar a otros.  El conocimiento va a venir solo, los resultados del mundo vienen solos, pero un niño que no fue amado, difícilmente va aprender a amar.”
Pablo Lipnizky


Después de la llamada por teléfono me quedo pensando en la educación en Guatemala.  Pienso en como muchas veces algunos maestros no desean ir más allá de lo que mal se enseñó el diversificado o en los maestros, que sí son capaces, pero con tan pocos recursos y con tantos niños esa capacidad se queda corta.
Me quedo pensando en la educación conductual que no pasa de moda en los colegios o escuelas.  De como se idealiza como único método para lograr que los niños obedezcan o asistan (hay excepciones me consta), o la idea absurda de desarrollar a los niños y niñas como máquinas acumuladoras de conocimientos sin crítica.  Pienso que la educación sería mejor si se preocuparan por el otro camino que no se han animado a caminar: desarrollar "seres humanos" con deseos de sentir empatía por los demás, de colaboración, de ayuda y acompañamiento.
Ahora en estos momentos me viene la frase de una psicóloga de Los juegos Metta que dio una capacitación y que decía (parafraseándola): “…en el juego la idea es que siempre haya un ganador…”; cuan absurdo ha sido eso, si desde que soy pequeño ha existido esa idea en el sistema educativo y ahora tenemos una sociedad que compite entre todos y no ayuda sin interés a los demás.  No pasa de moda la triste idea de "solo dejando a un perdedor seremos mejores seres humanos".
Recuerdo que en segundo primaria entró la directora del colegio en donde yo estudiaba de forma sorpresiva a realizar un dictado para determinar si habíamos aprendido, principalmente a escribir.  Tengo ideas borrosas de mi esfuerzo fútil y de la idea que había logrado el objetivo.  Fue embalde todo ese esfuerzo porque cuando calificó la directora y me dijo frente a todos que mi escrito no estaba bien.  Llore porque sí me había esforzado lo más que pude (pero eso no es válido en es sistema clásico educativo).  Recuerdo a otra maestro que me dijo: “…en este año voy a lograr hacer que tengas buena letra… lo hice con MPB, cómo no lo voy a poder hacer contigo…”; siento que se llevó la decepción al finalizar el año, pero no comprendió mi esfuerzo y mi dolor por hacer sus "benditos" ovalos.
Vuelvo entonces, a la llamada por teléfono de la maestra preocupada por un parcial y la acción de escribir bien en preparatoria; regreso a la idea de que todos los juegos deben de ser competitivos y siempre debe de haber un ganador y al mismo tiempo un perdedor; regreso a la idea de desarrollar niños acumuladores de conocimiento capaces de recitar como robots los malos conocimientos impartidos por maestros que no leen (pero sí miran "La Rosa de Guadalupe").   Y miro mi sociedad comprendiendo los pasos que hemos dado entonces y en el porque nos hemos trasformado en lo que somos.
Por eso me gusta la frase de Pablo Lipnizky, porque realmente el conocimiento viene después de que enseñamos a amar a los niños y los maestros deberíamos de saber eso cada vez que entramos a nuestro salón de clase.  Es más fácil educar jugando, cooperando y amando que condicionando materialmente, compitiendo desgarradoramente y repitiendo las lecciones de forma memorística sin sentido.


imagen: http://m1.paperblog.com/i/101/1013461/debate-sobre-deberes-o-el-sistema-L-r3ImJx.jpeg



domingo, 23 de septiembre de 2012

Reprimir como Ejemplo


               El Ministro de Gobernación, Héctor Bonilla, ordena en el sitio de la protesta de los normalistas (adolescentes la mayoría) reprimir la manifestación a golpes, rompiendo con ella una de la leyes que intenta proteger a los niños, niñas y adolescentes (Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolecencia–Ley PINA- artículos No. 4, 9, 11, 15, 17, 53, 137 entre otros) y nadie ha realizado una debanda contra el ministro por estar presente y ordenarla, pisoteando las leyes guatemaltecas que intentan poner orden en un caos social.
                Esto es un ejemplo de la impunidad que se maneja, es un ejemplo de la idea que este gobierno tiene acerca de como se deben de manejar las protestas y las manifestaciones sociales.  Está claro, desde antes, que era un gobierno que no venía a sentar la paz, a sentar un orden social, si no un orden que a él se le antojaría, y el que se le antoja es el que él dice o el que dicen las oligarquías, o las que dicen las mineras, o las que dicen las empresas eléctricas.  No es un gobierno que desea escuchar, a pesar de que la mayoría está en contra de algo.
                Es un ejemplo de la idea que tienen que tiene este gobierno acerca de las leyes de este país: no le interesan y estará en todo momento pisoteándolas con el objetivo de llevar sus ideas a la fuerza.  Raro en un militar.
                Es un ejemplo del desinterés que le tiene a la adolescencia, a la falta de interés por el dialogo con lo jóvenes, la falta de interés por determinar qué es lo más importante para las personas: para los niños, niñas y adolescentes.   Esto último también lo reafirma cuando vemos que en el presupuesto 2013 en educación se ha reducido significativamente en lugar de aumentar para lograr un giro en esta sociedad. (Claro que el aumento sí va para la cúpula militar)
                 El acto de reprimir a golpes a los adolescentes fue un ejemplo de lo que el Ministro y el gobierno tienen en mente, una mente militar: No escuchar, solo dar órdenes y estás tienen que ser obedecidas sin ser cuestionadas.  Como tendría que suceder en una sociedad militarizada (como la que sueña el Presidente Otto Pérez) y no en una sociedad que lucha por ser democrática real.

domingo, 11 de marzo de 2012

Arte, Paz y Violencia o La Muerte de un Centro Intercultural


                ¿Cómo hubiera sido yo sin el arte? ¿Qué habría pasado si en mi adolescencia no me hubiera topado con el dibujo a carboncillo o con la literatura?  ¿Qué rumbos hubiera caminado? Me hago estas preguntas desde hace mucho tiempo porque creo que con estas dos artes en la adolescencia me quité muchos fantasmas que fácilmente me hubieran hecho decidir por caminos poco agradables.  Fueron y son los botes salvavidas de mi andar.
Recuerdo que en 3ero. Básico con un amigo hice un mural en una puerta de la clase con la idea de expresarnos, un juego que surgió de la nada.  Lastimosamente fui sorprendido y reprimido.  En la Dirección me cuestionaron el porqué, yo solo me quede callado, en silencio.  Claro ahora lo comprendo, debí decirle a la directora: “Porque me gusta el arte y quiero decir lo que pienso en él…” o “es arte y quiero hacer arte…”
 También vienen a mi mente la poesía y los cuentos en mi adolescencia llenos de muerte, de desilusión, personajes sin paz y deprimidos (que aún perduran en mi escritura) seres que preferían la muerte a seguir con el peso de la vida.  Al expresar, al liberar a esos muertos y a esos deprimentes personajes en los dibujos y en las letras me sacó de esos pozos sentimentaloides de mi adolescencia.
¿A qué viene todo estos recuerdos? porque se ha mencionado que es importante colocar la escuela de Agentes de la Policía Nacional Civil en el Centro Intercultural de Quetzaltengo, con esto me doy cuenta que los políticos no están conscientes de los beneficios a largo plazo del arte y creen que la única opción que existe es instaurar un orden violento de seguridad.  Tienen en la cabeza que con más violencia se solucionara la delincuencia, a pesar de tener frente a ellos una historia reciente de intentos fallidos de este tipo de lucha.
Los dirigentes políticos no se dan cuenta que en los lugares en donde se ha invertido en las artes para los niños y los adolescentes existe menos violencia, existe menos posibilidades que los pequeños se involucren en situaciones ilegales.  El arte libera al alma de las ataduras de todo aquello (sentimientos, pensamientos, emociones) que a veces es imposible darle un sentido claro, y al ser libre se está en paz.
No es necesario pensarlo tanto, tenemos ejemplos: “La Cambalacha” en San Marcos la Laguna, “Los Patojos” en Jocotenango, “Caja Lúdica” en Ciudad de Guatemala y otros más que pierdo.  Son instituciones testigos que el arte es un elemento que cura y fortalece a los pequeños, que los libera de monstruos internos o de triviales decepciones, que los ayuda a ser sensibles en un mundo deshumano.
Ahora surge otra pregunta: ¿Por qué no fortalecer el Centro Intercultural de Quetzaltenango? ¿Porqué no abrir sus puertas a los niños, adolescentes y jóvenes para que tengan medios de expresión artísticos? ¿Por qué no ubicar la Escuela de la Policía Nacional Civil en otro lugar?
Hacer de este centro una institución fuerte llena de colectivos artísticos sería una alternativa para la disminución de la violencia.  Darle la opción a toda la población a integrarse a ese lugar para expresar sus sentimientos de forma artística sería un plan más efectivo contra el flagelo que mata a Quetzaltenango y a Guatemala.


puede leerse este artículo también en: Metropolitano Xela



imagen: http://www.galasdeguatemala.com/data/media/3/dscf6267-mm.jpg (modificación mia)

domingo, 23 de octubre de 2011

Tiempo de Estudiar


Tengo una incertidumbre muy grande desde hace tiempo, E. se va a la escuela, antes estaba a pocos pasos de mi lugar de trabajo, en 3 minutos podía llegar por cualquier situación, ahí la podía ver jugar, llorar, hacer berrinche, saludar y despedirse de mí, en fin, cerca de mí y en sistema que me gustaba, con un personal que conocía como maestras y como compañeras, el lugar, no soñado, no ideal, pero un lugar seguro en una Guatemala convulsa.  La preocupación crece cada vez que pienso que el próximo año será el primero en un sistema educativo real, se va como deberá hacerlo de distintas maneras durante toda mi vida y su vida (de eso hablaré después).
         Sí, veo el trabajo de las escuelas, la mayoría de ellas tienen un método caduco, avejentado, aburrido, que si yo fuera niño, lo abandonaría como lo hacen muchos y también lo odiaría.  Es un sistema que solo quiere fabricar muñequitos de trapo o títeres para que logren hacer lo que los capataces desean que se hagan, rompiendo la creatividad, la individualidad y también el tejido colectivo de cooperación, tratando de hacerlos siempre competitivos contra sus contemporáneos (todo un modelo capitalista carnicero y mezquino) y no un colectivo que se ayuda para llegar al bienestar general.
        Eso me da miedo.  Podría decir que me causa un vacío porque no coincide con mi filosofía de vida, esa “New Age” de respetar, amar, querer, ayudar, colaborar, crear, divagar, reír, colaborar, experimentar, criticar, participar, sentir, jugar, todas ellas con sus respectivas consecuencias.  Da miedo, realmente que vaya a estudiar lo contrario de lo que uno piensa, de lo que uno desea que fuera la sociedad. ¿Qué hacer entonces si el sistema educativo no representa lo que uno desea?

martes, 5 de abril de 2011

El Guatemalteco Ególatra y Narcisista

            Rotundamente los guatemaltecos tenemos aires narcisista y ególatras, somos incapaces de ver nuestros propios errores que nos llevan a una sociedad errónea; y es que realmente se muestra nuestro afán de conseguir lo que deseamos a cualquier precio, una muestra de esta peculiar característica es el divorcio de Sandra Torres, la candidatura de la esposa de Arzú, la impunidad de Otto Pérez por los crímenes durante el conflicto armado, todo ellos tratando de conseguir el preciado poder.  Pero no solo ella hace esto, todos lo hacemos constantemente, no es necesario hacer un estudio científico, mucho menos hacer pruebas de laboratorio, solo hay que salir a la esquina de la casa, dar una vuelta en cualquier lugar y veremos lo mismo solo cambian los actores, pero igual de inmoral, de antiético y antihumano.

            Podemos ver como en primer lugar los colegios privados pagan migajas a la mayoría de maestros y catedráticos, a pesar de ser un jugoso negocio; podemos ver como las camionetas se abalanzan ante los conductores y peatones, a pesar que los vehículos menores tiene la vía y los peatones la tienen en los caminos de zebra, claro que los vehículos también hacen lo suyo cuando ven una bicicleta y nuevamente a los peatones; podemos ver como los conductores toman calles en contra de la vía para llegar más rápido a su destino; podemos ver como el magisterio se organiza para hacer una huelga con el único fin de hacer nada por la población educativa ¿porqué no tratan de ser creativos y exigen sus derechos y acuerdos sin romper los derechos educativos de la niñez? (“ni la educación, ni la Salud deberían de entrar en huelga…”, FdMGM, para exigir algo, es vergonzoso que sucedan esas cosas en las instituciones encargadas de velar por nuestra continuidad sociocultural y nuestra salud); podemos ver en cualquier parte del país paradas de buses en el momento que una persona levanta la mano a pesar de estar a dos cuadras la parada verdadera; vemos policías corruptos, personas que corrompen, políticos comerciantes, profesionales que negocian con la vida humana (médicos, psicólogos, ingenieros, etc.,) en fin, una lista interminable de nuestras acciones que rompen con la moral, con lo ético y con lo humano.
            Así somos los guatemaltecos, un conjunto social lleno de enojo y rabia, pero sobre todo lleno de un egocentrismo que pudre cualquier cosa que toca, que solo busca el bienestar personal a costa del rompimiento de la convivencia comunitaria en paz; somos un grupo social narcisista que se vanagloria de sus hazañas de rompimiento de las reglas sociales y que posiblemente no logrará estar bien nunca en su historia hasta que se de cuenta que ese individualismo caníbal y puro lo esta hundiendo en le fondo de la “mierda” social.